martes, 23 de febrero de 2016

Croqueras Amigas

     Estoy pintando harto con lápices y plumones y un amable vendedor me recomendó esta croquera. Según me explicó, ese papel sostiene mejor la tinta y no se extiende hasta el infinito, además es super blanco lo que hace que los colores se vean bien chillones, cosa que a mi me en-can-ta. Otra gracia que tiene es que es muy liso entonces los lápices se deslizan de forma muy bacán. Lo malo es que sólo tenían este tamaño enorme de croquera que no era lo que necesitaba, pero la compré igual. Como cabra chica me fui corriendo pal taller y me armé estas dos libretas de los tamaños que necesitaba. 


     Las hice con lo que tenía a mano: cartón forrado, cinta adhesiva para simular un lomo, hilo para encuadernar. Como están hechas para andarlas cargando las hice de pocas hojas. Otra cosa es que el papel tiene un derecho y un revés, así es que tuve que compaginar para que los derechos y los reveses quedaran enfrentados y se puedan utilizar bien las hojas. 20 minutos me demoré en armarme mis nuevas croqueras amigas, han aguantado bien el trajín aunque la pequeña se cacha carreteá....



sábado, 20 de febrero de 2016

Color


     Me inventé un juego veraniego para pasar este último tiempo de relax. Se trata de hacer paletas de colores y después hacer un mono rápido usando esos colores. Lo he pasado bacán haciendo las paletas, probando cómo se ven los colores, copiandolos de cosas que veo y me parecen bonitas, modificándolos para que calcen bien en una paleta... de alguna forma extraña mi ojo se ha vuelto más hábil en ese punto. Me estoy avispando poco a poco.
   
     Acá les dejo uno de los monos que hice pa ejercitar mis músculos colorísticos. (?)





jueves, 18 de febrero de 2016

Historia librística de la semana: Hansel y Gretel



     Soy cachurera, casi casi rozando el mal de diógenes, aunque en el último tiempo algo me ha pasado que me estoy rehabilitando. De todas formas, ir a cachurear a las ferias de las pulgas sigue siendo como un ideal de panorama. A veces encuentro cosas bacanes como este libro de Hansel y Gretel ilustrado por la admirada Isabel Hojas. 

     Cuando salió esta colección de libros quise tenerlos todos, pero la volada era que los vendían asociados a una marca de bencina... o algo así. La cosa es que había visto las ilustraciones solas, sin estar diagramadas con el texto y aunque son hermosas igual quería ver cómo se integraban en el libro en general. O quizá era la pura excusa para camuflar que quería mucho tener este libro. Y por fin lo tengo. Lo encontré por casualidad en un lugar donde vendían juguetes de Cars en la feria de las pulgas de La Serena. 


     Tiene poquitas ilustraciones y todas están en la internets, pero es rico verlas con el texto. Al menos a mi me gustó la diagramación y el formato del libro y quedé muy contenta con mi compra. Aprovecharé también este ímpetu escritorístico que me agarra para contarles que la Isabel hace un taller increíble. Pero de verdad. De esos que entrai siendo una persona y cuando se acaba eris otro. El taller se llama Mil y un ojos y lo imparte en la Casa de Oficios junto a la GRAN Carolina Muñoz. Yo tomé este curso hace tiempo ya porque había visto unas ilustraciones de la Isabel que me habían dejado pa la cagá... me acuerdo que estuve muchos días mirando la misma ilustración (no de corrido por supuesto... aún no alcanzo ese nivel de esquizofrenia) y cada día le encontraba un detalle y una riqueza distinta así que cuando caché que hacía talleres ni lo pensé. Vi la página y ya estaba inscrita y yendo camino a. Creo que lo más bacan de todo es que el taller se trata de ilustración en lo general no más... en lo particular es un cúmulo de información de esa que alimenta el cerebro y los ojos y que te ayuda a ver con niveles de profundidad todo. Todo. Aprendí mucho de la Isabel pero por sobre todo de la Caro.


     ¿Y que tiene que ver eso con Hansel y Gretel? Ni una cuestión po. Solo que voy derechito a transformarme en una de esas viejas lateras que se mandan pedazo de monólogo apenas tienen oportunidad.


     Aún así, las ilustraciones de a continuación son HERMOSAS (Inserte aquí carita feliz).





martes, 16 de febrero de 2016

Nuevo Curso de Encuadernación


     Se viene otro cursito de encuadernación en Casa Plop. Ahora sí especifiqué bien que son formatos para hacer autopublicaciones o croqueras o libretas más creativas y no esa típica agenda moleskinezzzzz....

     En verdad un tiempo encuaderné muchísimo de la forma más tradicional, y es pulento y bacán poder hacer una libreta así, pero le encontraba tan poco uso práctico: te haces una croquera de papel rico, o armas una agenda, o haces una tapa super llamativa, o creas muuuucho contenido y después haces un zine super pro encuadernado como los dioses, pero si no.... no sé... no me parece lo más cachilupi. Pero bueno, en fin. El taller es para hacer otras cosas, cosidas, plegadas, pegadas y aprovechar a concho esas 4 clases.

     La info está en el link de abajo y échenle un ojo a los otros cursos :-)




lunes, 15 de febrero de 2016

Desarmarse y volverse a armar


     Este año comiquearé, ya lo decidí. Lo había tenido abandonado porque... no sé por qué, pero entre que el último rato he estado ilustrando y después de haber tomado un curso de literatura infantil muy muy muy interesante me di cuenta que al final lo que mejor sé hacer es hacer comic. ("lo mejor que sé hacer" = "para lo único que sirvo", en buena onda sí, y hasta con orgullito). Ya me lo había dicho ya mi querida amiga Carolina, que si vengo del comic es eso lo que tengo que explotar, pero, como nací más porfiada que la chucha ahí he estado yo tratando de hacerme la sensible ilustrando y la intelectual escribiendo, pero después de un período de hiper relajo creo que lo quiero es comiquear.

     Hace tiempo fui a una charla que hizo Sandra Lopez en la Galería Plop. Era sobre portafolio, pero fue tan buena (la charla y Sandra) que terminó tocando varios puntos desde el carácter tímido de algunos ilustradores al momento de mostrar su trabajo, hasta como cobrar, negociar y todo eso. Una cuestión que se me quedó pegada en el cerebro fue lo de elegir bien qué es lo que se quiere hacer. Decía que hay que saber dónde quiere uno estar, por ejemplo: mi sueño es ilustrar artículos en una revista de ciencias y salvar el mundo. O hacer una tira cómica en un connotado diario y abogar por la paz mundial. O ilustrar libros para niños como si no existiera un mañana. A mí me dio un poco de vergüenza que teniendo tantos años ya nunca hubiese pensado eso... yo solo quiero dibujar, lo que suena terrible estúpido... así que aquí estoy, escribiendo porque me encanta hacerlo, sincerándome, porque es pa lo único que tengo sensibilidad, y nada... actualizando el blog, pensando que quizá alguien lea, mientras, sigo avanzando en el cómic que estoy haciendo a ver si lo autopublico. También he descubierto que aunque sea trabajo y no llegues a taaaaaaanto publico y definitivamente no logres salvar el mundo, ¡puta que es rico hacer libritos janmeids!